Un equipo de investigadores de la Universidad de Gdansk en Polonia acaba de publicar un trabajo en el cual exploraron las tendencias a largo plazo en la notificación de SCADR tras la aplicación de vacunas anti-COVID-19. Se trató de un estudio observacional longitudinal retrospectivo, cuya información fue tomada de la base de datos EudraVigilance (n = 87.000) sobre presuntas SCADR por tipo de vacunas Comirnaty (Pfizer BioNTech), Spikevax (Moderna), Vaxzevria (AstraZeneca) y Jcovden (Janssen). Los datos se compararon con el número semanal correspondiente de vacunas administradas de la base de datos Vaccine Tracker (n = 733.837.251).

Los tipos de SCADR documentadas con mayor frecuencia incluyeron arritmia (n = 29.936), trombosis (n = 21.381), inflamación (miocarditis y pericarditis, n = 13.421), alteraciones de la presión arterial (n = 10.535) y síncopes (n = 10.363). Durante el primer año de distribución de la vacuna, el número total de SCADR por millón de dosis administradas (PMD) fue de 77.3 (Comirnaty), 76.4 (Spikevax), 115.3 (Jcovden) y 230.3 (Vaxzevria). Estos valores variaron significativamente al considerar todo el periodo de vacunación, 2020-2023 (145.6; 146.3; 203.5; 320.5, respectivamente; p < 0.001).

Analizando los datos (1er año-todo el período), las frecuencias más bajas de SCADR/PMD se observaron para Comirnaty (77.3 – 145.6) y Spikevax (76.4 – 146.3), seguidas de Jcovden (115.3 – 203.5) y Vaxzevria, donde se observaron los valores más altos (230.3 – 320.5; p < 0,05). En el caso de Comirnaty, las SCADR más notificadas durante el primer año fueron arritmias (17.2), trombosis (16) y alteraciones de la presión arterial (9.5). Las arritmias (38.3), la trombosis (23.4) y la inflamación (18.6) se mantuvieron como las más frecuentes durante todo el período de vacunación. En cuanto a Spikevax, las arritmias (17.3), la trombosis (13.6) y la inflamación (12.1) fueron las más frecuentes en el 1er año, con aumento en arritmias (38.5), inflamación (22) y trombosis (20.7) para todo el período. En el caso de Jcovden, la trombosis (26.7), el síncope (26.5) y las arritmias (17.2) predominaron durante el primer año, siendo las arritmias (42.3), el síncope (38.8) y la trombosis (37.3) las más frecuentes en el total del período. Respecto de Vaxzevria, las principales SCADR en el primer año fueron trombosis (79.8), arritmias (47.3) y alteraciones de la presión arterial (22.6), con aumentos en trombosis (101.1), arritmias (69.3) y síncope (31.6) en el período completo; constituyendo las tasas de notificación más altas de todas las vacunas estudiadas.

La monitorización a largo plazo de las sospechas de SCADR tras la administración puede ser valiosa para mejorar la recopilación de datos y respaldar la evaluación de la seguridad de las vacunas.

Referencia

Nazar W, et al. Long-term trends in reporting of cardiac adverse drug reactions to COVID-19 vaccines – an exploratory analysis of the EudraVigilance database. BMC Infect. Dis. 2025 Nov 14;25(1):1584. doi: 10.1186/s12879-025-12023-w