Existen estudios sobre una asociación entre COVID-19 y PE, en coincidencia con una superposición sobre factores de riesgo y vías fisiopatológicas. En base a ello un amplio consorcio de investigadores de 4 continentes analizó si la vacunación contra COVID-19 modificaba el riesgo de, en base a los datos individuales de mujeres embarazadas reclutadas prospectivamente en 18 países en dos cohortes consecutivas entre 2020 y 2022 (pandemia de COVID-19), utilizando siempre la misma metodología. Se incluyeron mujeres embarazadas con diagnóstico de COVID-19 como así también controles simultáneos, consecutivos, en los mismos hospitales. Tras la disponibilidad de la vacuna, se documentó el estado de vacunación para definir un subgrupo receptor de la vacuna. Los modelos de regresión logística multivariada evaluaron la probabilidad de PE ajustando por los factores de confusión, el tipo de cohorte (como indicador de la variante viral), estratificando por morbilidades preexistentes e infección por SARS-CoV-2. Los análisis estimaron la incidencia de PE según el estado de vacunación y las morbilidades preexistentes. De 6527 mujeres embarazadas, 2166 (33,2%) fueron diagnosticadas con COVID-19 y 3753 (57,5%) no estaban vacunadas. De las 2774 mujeres vacunadas, 1795 (64,7%) recibieron vacunas de ARNm; 848 (30,6%) recibieron el esquema inicial más una dosis de refuerzo (de las cuales 2/3 recibió un refuerzo con una vacuna de ARNm). Se confirmó la asociación independiente entre COVID-19 y PE (ORa: 1,45; IC 95%: 1,15-1,84), particularmente en las mujeres no vacunadas (ORa: 1,78; IC 95%: 1,31-2,42). En general, tras ajustar por factores de confusión, cualquier vacunación tuvo un efecto protector contra la PE durante el embarazo (ORa: 0,85; IC del 95 %: 0,65-1,10), que fue más intenso con una dosis de refuerzo (ORa: 0,67; IC del 95 %: 0,45-0,99). Entre las mujeres con morbilidades preexistentes que recibieron una dosis de refuerzo, la probabilidad se redujo en un 58 % (ORa: 0,42; IC del 95 %: 0,20-0,87); efecto observado principalmente en mujeres diagnosticadas con COVID-19. El ajuste por centro de estudio y año de cohorte no alteró la magnitud del efecto. La vacunación en mujeres que recibieron una dosis de refuerzo también se asoció con una menor probabilidad de morbilidad y mortalidad materna (ORa: 0,68; IC 95 %: 0,55-0,83) y perinatal (ORa: 0,71; IC 95 %: 0,54-0,95), así como de parto prematuro (ORa: 0,67; IC 95 %: 0,53-0,85).
La vacunación contra COVID-19 con una dosis de refuerzo reduce la probabilidad de PE en un 30 %, acercándose al 60 % en mujeres con morbilidades preexistentes.
Referencia
Cavoretto PI, et al. COVID-19 vaccination status during pregnancy and preeclampsia risk: the pandemic-era cohort of the INTERCOVID consortium. eClinicalMedicine 2026; 103785. https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2026.103785