Las adicciones conductuales en la infancia y la adolescencia siguen estando poco estudiadas, especialmente más allá del uso de medios digitales. La pandemia de COVID-19 provocó importantes alteraciones en las rutinas diarias, el funcionamiento social y el bienestar emocional de los jóvenes, lo que podría aumentar su vulnerabilidad a patrones de conducta desadaptativos. Un grupo de investigadores israelíes llevó a cabo un estudio longitudinal de tres fases para examinar las trayectorias y los correlatos de los síntomas de adicción al juego, las compras, el ejercicio y la alimentación en niños y adolescentes durante el período de la pandemia.
Se incluyeron 1665 estudiantes israelíes de entre 9 y 16.7 años, evaluados antes de la pandemia de COVID-19 (octubre de 2019), después de la primera fase (noviembre de 2020) y después de la quinta fase y el regreso a la escolarización regular (abril de 2022). Los participantes completaron cuestionarios validados sobre síntomas de adicción conductual, síntomas psiquiátricos, afecto negativo y positivo, búsqueda de sensaciones, satisfacción con la vida, apoyo social, apego seguro, esperanza, orientación hacia el futuro, perseverancia y gratitud. El modelado de ecuaciones estructurales evaluó los efectos indirectos de los factores protectores sobre las adicciones conductuales a través de los factores de riesgo iniciales, y los modelos de curvas de crecimiento lineal estimaron el cambio en los síntomas de adicción a lo largo del tiempo.
Los síntomas de adicción al ejercicio, al juego y a las compras aumentaron significativamente en los tres momentos de evaluación, mientras que los referidos a adicción a la alimentación se mantuvieron estables. El afecto negativo, los síntomas psiquiátricos y la búsqueda de sensaciones predijeron niveles más altos de adicción conductual, y el apoyo social se asoció inesperadamente con mayores síntomas de adicción al ejercicio, al juego y a la alimentación. Por el contrario, la orientación hacia el futuro, la satisfacción vital, la esperanza, las emociones positivas y el apego seguro se vincularon con menos síntomas. Los factores protectores se relacionaron con menores síntomas de adicción conductual solo indirectamente, a través de su asociación con una reducción del afecto negativo y los síntomas psiquiátricos. Las niñas reportaron más síntomas de adicción a las compras y a la alimentación, mientras que los niños reportaron más síntomas de adicción al juego y al ejercicio. La mayor edad se asoció con menos síntomas de adicción a las compras, al ejercicio y a la alimentación, pero con más síntomas de adicción al juego.
Los hallazgos sugieren que las adicciones conductuales en jóvenes se intensificaron durante y después de la pandemia, incluso cuando la mayoría de los síntomas permanecieron subclínicos. Los recursos emocionales y sociales actuaron como factores de resiliencia, principalmente al influir en la salud mental, lo que subraya la importancia del afecto negativo y el malestar psiquiátrico como objetivos clave de intervención para prevenir las adicciones conductuales en niños y adolescentes.

Referencia
Farbstein-Yavin S, et al. (2026) Longitudinal analysis of behavioral addictions among children and adolescents in the context of the COVID-19 pandemic. Front Psychol 17:1791527. doi: 10.3389/fpsyg.2026.1791527