Las infecciones virales parecen estar implicadas en la autoinmunidad tiroidea, y COVID-19 puede ser un posible desencadenante, aunque la evidencia actual se limita principalmente a informes de casos y estudios a corto plazo que evalúan la disfunción tiroidea general. A raíz de ello, investigadores de la Universidad de Taiwán analizaron si la infección documentada por SARS-CoV-2 se asociaba con un riesgo a largo plazo aumentado de desarrollar enfermedad tiroidea autoinmune en adultos con diabetes tipo 2 (DBT2).

Utilizando la Red Colaborativa Global TriNetX se conformó una cohorte retrospectiva multicéntrica de adultos con DBT2 que habían tenido COVID-19 documentada entre enero de 2020 y junio de 2022, y controles emparejados sin dicha infección. Se excluyeron los pacientes con antecedentes de enfermedad tiroidea. Tras el emparejamiento, se aplicó un diseño de punto de referencia de 12 meses. El seguimiento se extendió desde el día 365 hasta el día 2190 después del ingreso a la cohorte. La tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad de Graves incidentes se definieron como puntos finales primarios, mientras que el hipotiroidismo y la mortalidad por todas las causas se consideraron secundarios.

Tras el emparejamiento, se incluyeron 590.346 pacientes en cada cohorte, con una edad media de 61.8 años. Durante el seguimiento, la COVID-19 se asoció con un mayor riesgo de tiroiditis de Hashimoto incidente (649 frente a 511 eventos; HR: 1.56; IC 95%: 1.39-1.75) y enfermedad de Graves (467 frente a 299 eventos; HR: 1.92; IC 95%: 1.66-2.23; p < 0,001 en ambos casos). También se observaron mayores riesgos de hipotiroidismo (HR: 1.61; IC  95%: 1.57-1.65) y mortalidad por todas las causas (HR: 1.68; IC 95%: 1.65-1.71). Las asociaciones fueron consistentes en los subgrupos por sexo y edad. Los análisis de puntos de referencia, utilizando intervalos libres de eventos de 3 y 24 meses, mostraron asociaciones más fuertes a lo largo del tiempo. En un análisis exploratorio restringido a pacientes con COVID-19, la vacunación previa al índice se asoció con un menor riesgo de tiroiditis de Hashimoto, pero no con la enfermedad de Graves, hipotiroidismo o mortalidad por todas las causas.

En adultos con DBT2, COVID-19 se asoció con un mayor riesgo de enfermedad tiroidea autoinmune de aparición tardía después del primer año posterior a la infección. Dado el diseño observacional y las bajas tasas de eventos absolutos, estos hallazgos no establecen causalidad, pero sí respaldan la vigilancia dirigida y la validación prospectiva mediante resultados confirmados por anticuerpos.

Referencia

Hung K-C, et al. (2026) Long-term risk of incident autoimmune thyroid disease after COVID-19 in patients with type 2 diabetes: a multicenter propensity score–matched cohort study. Front. Endocrinol. 17:1916915 doi: 10.3389/fendo.2026.1916915