La alteración del olfato y el gusto (disosmia/disgeusia) es una manifestación común de COVID-19. Por su parte, los quimiorreceptores periféricos dispersos y los nervios centrales que inervan directamente desde el cerebro hasta los receptores son sistemas responsables de la percepción en el cuerpo humano. La serotonina (5-HT) y los moduladores neuroinmunes de la vía de la quinurenina (Kyn) (KP) son metabolitos derivados del triptófano (Trp). La síntesis de estos metabolitos es iniciada por las enzimas indolamina 2,3-dioxigenasa (IDO) y triptófano 2,3-dioxigenasa (TDO). Es sabido que el COVID-19 agudo puede activar el metabolismo de Triptofano (Trp). Así, las cosas investigadores del Kanagawa Cancer Center de Yokohama (Japón) investigaron si los metabolitos séricos de este aminoácido (Trp) y la actividad de IDO/TDO podrían servir como biomarcadores para evaluar la alteración del olfato y el gusto en pacientes que atravesaban la fase aguda de esta virosis. Para ello llevaron a cabo un estudio retrospectivo de casos y controles. Entre los pacientes ingresados con COVID-19 agudo (13 de septiembre de 2021 al 30 de septiembre de 2023), se identificaron aquellos cuyas principales molestias incluían disosmia/disgeusia al ingreso. Los pacientes se estratificaron según la presencia o ausencia de disosmia y/o disgeusia.
En ambos grupos de enfermos, se midieron las concentraciones séricas de Trp, 5-HT, Kyn, ácido quinurénico (KYNA) y ácido quinolínico (QUIN) mediante un ensayo inmunoabsorbente enzimático. La actividad de IDO/TDO se expresó como el índice Kyn-Trp (KTR). Se evaluaron las relaciones entre estos biomarcadores y la disosmia/disgeusia, así como otros parámetros clínicos y desenlaces.
De 520 pacientes ingresados COVID-19+, 95 cumplieron los criterios de inclusión y exclusión. De los mismos, se analizaron 26 pacientes con disosmia/disgeusia (grupo A) y 26 pacientes sin estos síntomas (grupo B). No se observaron diferencias significativas entre grupos en los días de toma de muestra sanguínea tras el inicio de COVID-19 (día posterior al inicio: 4,69 ± 2,51 en el grupo A frente a 3,62 ± 2,22 en el grupo B). El grupo A mostró niveles significativamente más bajos de Trp [mediana 9,70 μg/mL (rango 4,59-13,89) vs. 10,40 (7,52-13,34), p = 0,031], en presencia de niveles más altos de KTR [61,34 (40,47-384,2) vs. 53,52 (26,13-86,64), p < 0,037] y QUIN [574,39 nM (100,39-11909) vs. 443,65 (83,09-998,3), p < 0,0169]. No se observaron diferencias significativas en los niveles de 5-HT ni de KYNA entre los grupos. Casi todos los casos de disosmia (anosmia/hiposmia) se correlacionaron significativamente con la falta de aplicación de la vacuna de ARNm (p = 0,017). Por el contrario, la disgeusia presentó manifestaciones heterogéneas, principalmente ageusia o hipogeusia, seguidas de hipersensibilidad al sabor salado, y no se correlacionó con la vacunación.
Referencia
Tsukiji J, et al. Quinolinic acid as trigger/biomarker of dysosmia/dysgeusia in patients with acute coronavirus disease 2019: A retrospective case-control study. Brain Behav. Immun. Health. 2026 Jan 12;52:101175. doi: 10.1016/j.bbih.2026.101175