El síndrome post-COVID-19 (SPC) se presenta frecuentemente con fatiga persistente, deterioro cognitivo y trastornos emocionales. Si bien los cambios estructurales cerebrales son sutiles, la creciente evidencia sugiere alteraciones funcionales y metabólicas. Para profundizar en este aspecto, un grupo de investigadores liderados por el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia, King’s College de Londres utilizó la resonancia magnética multimodal para investigar la perfusión cerebral y el metabolismo del oxígeno en el SPC y examina la eventual asociación con la función cognitiva y biomarcadores sistémicos. Se incluyeron 40 personas con antecedentes de infección leve por SARS-CoV-2, discriminados en 20 con fatiga persistente y 20 recuperados, comparativos por edad, sexo, IMC y características del cuadro aguda de COVID-19, en su momento. Los participantes se sometieron a resonancia magnética estructural, marcaje de espín arterial (ASL) para cuantificar el flujo sanguíneo cerebral regional e imágenes Spin Echo asimétrico para estimar la fracción de extracción de oxígeno (FEO) y la tasa metabólica cerebral de consumo de oxígeno (CMRO2). Evaluaron asimismo la cognición mediante una herramienta on line y midieron los niveles séricos de TNF-α, IL-6, IL-8, IL-13, IFN-γ, GFAP (proteína ácida fibrilar glial) y S100β[1], junto con análisis de sangre rutinarios. Analizaron los datos imagenólogicos en regiones predefinidas (hipocampo, corteza cingulada anterior [CCA], ínsula, amígdala, cuerpo estriado), seguido de análisis exploratorios de todo el cerebro. Los participantes con SPC mostraron un aumento de CMRO2 en el hipocampo y una disminución de CMRO2 en la CCA. El análisis de subcampos reveló un aumento de FEO y CMRO2 en la mayoría de las regiones hipocampales, excluyendo la corteza entorrinal. Los análisis de todo el cerebro identificaron un aumento de la perfusión en las regiones relacionadas con la prominencia (ínsula, CCA, tálamo) y una disminución de la perfusión en las áreas corticales posteriores y cerebelosas, en ausencia de diferencias en el volumen de la sustancia gris. El mayor metabolismo hipocampal se correlacionó positivamente con el rendimiento cognitivo, lo que sugiere una adaptación compensatoria para mantener la función. Por el contrario, un menor CMRO2 en CCA se correlacionó con síntomas depresivos, menor motivación y niveles elevados de TNF-α y GFAP, lo que es coherente con un desacoplamiento neurovascular posiblemente impulsado por la activación inmunitaria-glial. Estos hallazgos revelan alteraciones fisiológicas distintivas en el SPC, con posibles implicaciones para intervenciones centradas en el metabolismo.

Referencia

Martins D, et al. Multimodal imaging suggests potential immune-vascular contributions to altered regional brain perfusion and oxygen metabolism in Post-COVID-19 Syndrome. Brain Behav Immun. 2026 Feb 9:106480. doi: 10.1016/j.bbi.2026.106480


[1] Proteína, localizada fundamentalmente en la astroglía y en las células de Schwann, es secretada por los astrocitos como una citocina con efecto neurotrófico y gliotrófico