El proceso por el cual los virus causan enfermedades es el resultado tanto de la infección celular como de la respuesta del hospedero. Un factor menos estudiado, pero igualmente importante en la fisiopatogénesis es la diseminación del virus, su capacidad para trasladarse desde el sitio primitivo de infección, atravesar barreras y acceder a otros sitios. Los mecanismos que subyacen en estos procesos no se conocen del todo. Si bien la presencia de receptores en las células es un determinante principal del tropismo viral y un requisito para la infección, no explica completamente la capacidad de estos agentes para su entrada. Una revisión reciente efectuada por investigadores de California apunta a la contribución de proteínas virales solubles, definidas por ellos como “toxinas virales”, en estos eventos. El artículo analiza las características de dichas moléculas virales, solubles o expuestas en la superficie, capaces de interactuar con endotelios y/o epitelios, o con células inmunes, y así activar vías de señalización provocando una disrupción celular transitoria capaz de afectar la integridad de las barreras. Esta alteración puede inducir fugas vasculares y facilitar la diseminación viral; seguido de una mayor replicación alcanzando así los niveles necesarios para su transmisión. Se trataría de un mecanismo común y quizás un ejemplo de evolución convergente entre muchas familias de virus. Además de las funciones trazadas, estas proteínas virales tienen numerosas acciones capaces de contribuir a la patogénesis, incluyendo la producción de citocinas proinflamatorias, una actividad señuelo para los anticuerpos, la modulación de la cascada del complemento, la regulación negativa en la actividad de poblaciones de células inmunocompetentes y la alteración de la cascada de coagulación sanguínea, entre otras. La actividad de las toxinas virales presenta paralelismos con la de las exotoxinas bacterianas, aunque estas parecen ser, en conjunto, más citotóxicas.

El artículo deja entrever la posibilidad de intervenir en base a un bloqueo de este proceso como estrategia terapéutica, particularmente en aquellas pertenecientes a las familias Flaviviridae, Coronaviridae, Nairoviridae y Filoviridae.

Referencia

Biering SB, et al. The contribution of viral toxins to infection and pathogenesis. mBio 2026,17(4):e0042125. doi: 10.1128/mbio.00421-25.