Un grupo de investigadores acaba de publicar un trabajo donde se evaluó el riesgo de incidencia de afecciones autoinmunes e inflamatorias durante el periodo postagudo de COVID-19. Se trató de un estudio de cohorte descriptivo en red, en base a registros electrónicos de salud del Reino Unido, Países Bajos, Noruega, España, Francia y Corea, Estonia y Estados Unidos.

Se realizó un seguimiento de los individuos entre septiembre de 2020 y los últimos datos disponibles del día 91 tras una prueba negativa de SARS-CoV-2 (grupo de comparación) o un registro de COVID-19 (pacientes expuestos, evaluación durante la fase postaguda). Además, se estableció una cohorte de reinfección. El seguimiento se continuó hasta la presencia de un evento, el final del periodo de estudio, una infección (solo en el grupo de comparación) o una reinfección (solo en el grupo expuesto).

Se tuvieron en cuenta los diagnósticos y síntomas del síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS), el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica (EM/SFC), el síndrome inflamatorio multisistémico (SIM) y varias enfermedades autoinmunes como artritis reumatoide (AR), artritis idiopática juvenil (AIJ), lupus eritematoso sistémico (LES), enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y diabetes mellitus tipo 1 (DM1). Se realizó un metaanálisis de las razones de tasas de incidencia brutas (RTI) de los resultados tras la COVID-19, frente a una prueba negativa, y tras la reinfección, frente a un antecedente de COVID-19.

Se obtuvieron los riesgos absolutos respectivos de cada end-point evaluado. Se realizaron análisis de subgrupos por edad, sexo y periodos de variantes predominantes. Se incluyeron 2.521.812 personas con un primer registro de COVID-19, 4.233.145 con una primera prueba negativa y 135.551 con una reinfección. La edad y el sexo fueron en gran medida comparables entre los grupos de exposición. Tras el COVID-19 (comparado con los pacientes con prueba negativa), y también tras la reinfección (comparado con los pacientes que ya habían padecido COVID-19), no se observó un aumento en las tasas de incidencia en ninguno de los end-points ni en ninguno de los análisis de subgrupos.

En los metaanálisis descriptivos de tasas de incidencia relativas brutas (IRR) entre bases de datos de diversos países y entornos, no observamos un aumento en las tasas de incidencia de POTS, EM/SFC, AR, EII, LES y DM1 en pacientes con COVID-19 en comparación con aquellos con resultado negativo en la prueba o reinfección en comparación con pacientes con COVID-19 durante los primeros 9 meses de la fase postaguda de COVID-19 o reinfección (>90 días después de la infección hasta el mes 12).

Dado que el estudio finalizó a los 12 meses, se necesitan estudios adicionales con un seguimiento a largo plazo.

Referencia

Burkard TM, López-Güell K, Català M, et al. Risks of autoimmune and inflammatory post-acute COVID-19 conditions: a network cohort study in six European countries, the USA and Korea. BMJ Public Health 2026;4:e001686. doi:10.1136/bmjph-2024-001686